Polinizadores y agricultura están estrechamente relacionados. Abejas, abejorros, mariposas, escarabajos, moscas y otros animales participan en la polinización de numerosas plantas y cultivos, contribuyendo a la reproducción de las plantas y al mantenimiento de la biodiversidad agrícola.

Aunque las abejas son los polinizadores más conocidos, no son los únicos. Proteger la diversidad de estos pequeños aliados es también una forma de cuidar nuestros ecosistemas y favorecer unos sistemas agrícolas más equilibrados.

¿Qué son los polinizadores?

Los polinizadores son animales que ayudan a transportar el polen de una flor a otra. Este proceso, conocido como polinización, permite la reproducción de muchas especies vegetales y favorece la formación de frutos y semillas.

Entre los principales polinizadores encontramos:

  • Abejas y abejorros, que visitan numerosas flores para recoger néctar y polen.
  • Mariposas y polillas, que transportan polen mientras se alimentan.
  • Escarabajos, importantes polinizadores de determinadas especies vegetales.
  • Moscas, algunas de las cuales desempeñan un papel relevante en la polinización.
  • Otros insectos y animales que contribuyen a este proceso en diferentes ecosistemas.

Por tanto, cuando hablamos de proteger a los polinizadores, debemos mirar más allá de las abejas.

¿Por qué son importantes los polinizadores para la agricultura?

La polinización animal es fundamental para numerosos cultivos. Según la FAO, más del 75 % de los tipos de cultivos alimentarios del mundo dependen, al menos parcialmente, de la polinización animal.

Entre ellos encontramos muchas frutas, hortalizas, frutos secos y semillas.

Es importante aclarar que este porcentaje hace referencia a la diversidad de tipos de cultivos, no al porcentaje de toda la producción agrícola mundial. Además, el grado de dependencia de los polinizadores varía considerablemente de una especie a otra.

Una buena actividad de los polinizadores puede favorecer la producción y la calidad de determinados cultivos, por lo que su conservación tiene importancia tanto ecológica como agrícola.

Abejas y agricultura: una relación fundamental

Las abejas tienen una relación especialmente estrecha con la agricultura. Mientras buscan alimento, visitan las flores y pueden transportar polen entre ellas.

Las abejas domésticas, los abejorros y las numerosas especies de abejas silvestres pueden contribuir a la polinización de diferentes cultivos.

Pero la presencia de una gran diversidad de polinizadores es importante porque cada especie tiene unas características, comportamientos y periodos de actividad diferentes.

Por eso, favorecer la diversidad de polinizadores puede ser más beneficioso que centrarse exclusivamente en una única especie.

¿Qué amenazas afectan a los polinizadores?

Los polinizadores pueden verse afectados por diferentes factores ambientales y agrícolas. Entre los más importantes se encuentran:

Pérdida de hábitats

La desaparición o fragmentación de espacios naturales reduce los lugares donde los polinizadores pueden alimentarse, refugiarse y reproducirse.

Menor disponibilidad de flores

Los polinizadores necesitan fuentes de néctar y polen. Cuando disminuye la diversidad de plantas con flor, también pueden reducirse los recursos disponibles para ellos.

Cambio climático

El aumento de las temperaturas y los cambios en los ciclos estacionales pueden alterar la floración de las plantas y los periodos de actividad de los polinizadores.

Enfermedades y especies invasoras

Determinadas enfermedades, parásitos y especies invasoras pueden afectar a las poblaciones de polinizadores y modificar el equilibrio de los ecosistemas.

Determinadas prácticas agrícolas

El manejo de las parcelas puede influir en la disponibilidad de alimento y refugio para los polinizadores. Por ello, determinadas prácticas de gestión de la vegetación y del uso de productos fitosanitarios pueden ser relevantes para su conservación.

Márgenes multifuncionales: una forma de favorecer a los polinizadores

Una de las medidas que puede ayudar a mejorar las condiciones para los polinizadores en los paisajes agrícolas es la creación y conservación de márgenes multifuncionales.

Estas franjas de vegetación situadas junto a los cultivos pueden incorporar plantas con flor y proporcionar diferentes recursos para la fauna.

¿Qué beneficios pueden aportar?

Alimento: las plantas con flor proporcionan néctar y polen durante diferentes momentos del año.

Refugio: la vegetación puede ofrecer espacios de protección y reproducción para diferentes especies.

Biodiversidad: incorporar más variedad vegetal contribuye a crear un entorno más diverso.

Hábitat para fauna auxiliar: estos espacios también pueden favorecer la presencia de otros organismos beneficiosos para los ecosistemas agrícolas.

Los beneficios concretos dependerán de las especies utilizadas, la ubicación, el manejo y las características de cada explotación.

¿Cómo puede contribuir el agricultor a proteger a los polinizadores?

La conservación de los polinizadores también puede integrarse en la gestión de las explotaciones agrícolas.

Algunas medidas que pueden contribuir a mejorar sus condiciones son:

  • Mantener márgenes con vegetación y flores.
  • Conservar setos, lindes y otros elementos naturales cuando sea posible.
  • Favorecer una mayor diversidad de plantas en el entorno de los cultivos.
  • Mantener recursos florales disponibles durante diferentes épocas del año.
  • Aplicar los productos fitosanitarios únicamente cuando sean necesarios y siguiendo siempre las condiciones y recomendaciones establecidas.
  • Evitar actuaciones que eliminen innecesariamente los refugios y fuentes de alimento de los polinizadores.

No existe una única medida válida para todas las explotaciones. Las actuaciones deben adaptarse al cultivo, al clima, al suelo y a las características del entorno.

Agricultura y biodiversidad: dos conceptos relacionados

La agricultura forma parte de un ecosistema mucho más amplio. Los cultivos conviven con insectos, plantas silvestres, microorganismos, aves y otros organismos que interactúan entre sí.

Los polinizadores forman parte de esta red y su presencia contribuye al funcionamiento de muchos ecosistemas.

Por eso, fomentar la biodiversidad agrícola no significa únicamente proteger especies concretas. También significa crear un entorno más diverso y equilibrado, capaz de ofrecer diferentes recursos a lo largo del año.

Conclusión: proteger a los polinizadores también es cuidar el campo

Los polinizadores son fundamentales para numerosos cultivos y para la biodiversidad de los ecosistemas agrícolas. Las abejas tienen un papel destacado, pero mariposas, escarabajos, moscas, abejorros y otros animales también participan en la polinización.

Crear y conservar márgenes multifuncionales, franjas de flores y otros espacios de vegetación puede ayudar a proporcionar alimento y refugio a estos organismos.

Porque cuidar la biodiversidad del entorno agrícola también significa cuidar los recursos de los que depende el campo.

Preguntas frecuentes sobre polinizadores y agricultura

¿Qué animales son polinizadores?
Las abejas, abejorros, mariposas, polillas, escarabajos y algunas especies de moscas son algunos de los principales polinizadores, aunque existen muchos otros animales capaces de participar en este proceso.

¿Por qué son importantes las abejas para la agricultura?
Las abejas visitan numerosas flores para alimentarse y pueden transportar polen entre ellas, contribuyendo a la reproducción de muchas plantas y a la polinización de diferentes cultivos.

¿Qué son los márgenes multifuncionales?
Son franjas de vegetación situadas en el entorno de las parcelas agrícolas que pueden cumplir diferentes funciones ambientales, entre ellas proporcionar alimento y refugio a polinizadores y otros organismos.

¿Cómo podemos favorecer a los polinizadores en el campo?
Mantener vegetación y plantas con flor, conservar determinados elementos naturales del paisaje y realizar una gestión adecuada de los tratamientos agrícolas son algunas medidas que pueden contribuir a mejorar sus condiciones.